21 de abril de 2010

Adler, un fuera de serie


No, no es como Oliver Kahn. Ni tampoco como Jens Lehmann. Ni mucho menos como Toni Schumacher o Sepp Maier. Todos estos legendarios guardametas alemanes eran extrovertidos y de genio vivo, emocionales y, a veces, hasta provocativos. René Adler es distinto.

Para el nuevo número 1 que defiende la portería de la selección alemana, el poder radica en la calma. El guardameta de 25 años del Bayer Leverkusen destaca sobre todo por esta cualidad. Y falta le hace. Porque la presión de tener que demostrar constantemente que está a la altura de los imponentes guardametas que han entusiasmado a Alemania a lo largo de varias generaciones no es lo único que pesa sobre él. También tiene que asimilar el meteórico ascenso de su carrera, pues aún no han pasado tres años y medio desde su debut en la Bundesliga y ya es el principal candidato a defender la meta de su país en la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010.

El equilibrio interior como principio fundamental
Nunca se deja impresionar demasiado por las alabanzas, y las críticas tampoco parecen hacerle demasiada mella. Adler no sólo dispone de una enorme proyección como portero sino que además posee la fuerza mental necesaria para moverse al más alto nivel. Incluso después de la fractura de costilla que sufrió el pasado fin de semana, el meta nacido en Leipzig se presentó inquebrantablemente sereno. Al fin y al cabo, aún falta mucho para la Copa Mundial. Calma y equilibrio es su receta para tiempos difíciles.

"Para mí los partidos internacionales que he disputado con la selección nacional han sido como un sueño hecho realidad. Cada uno de esos encuentros es una experiencia valiosa. Siempre saco mis lecciones, tanto en las victorias como en las derrotas", señaló Adler en declaraciones exclusivas para FIFA.com. "No es que me hayan aclamado como a una estrella del pop. Es cierto que se ha escrito mucho de mi llegada, desde luego, pero soy lo bastante inteligente para darle la importancia justa". Según parece, tras sólo nueve batallas con su selección el joven meta está suficientemente curtido.

Reflejos y sensatez
Adler, que se encuentra recuperándose de una lesión en su costilla, se ha postulado para guardameta titular en el equipo de Joachim Löw por sus extraordinarios reflejos y su gran talento para captar enseguida las jugadas e intervenir en el juego de sus compañeros. Justo cuando Alemania andaba en busca de un joven ambicioso para custodiar su portería tras la retirada de Kahn y Lehmann, ha aparecido esta torre de 1,91 metros que se ha granjeado tanto los himnos de alabanza de los expertos como los corazones de los seguidores. Gustan sus actuaciones y gusta su sensatez.

Su hora sonó en la competición preliminar de la Copa Mundial. En los dos duelos decisivos que los germanos ganaron por la mínima contra Rusia, el arquero del Bayer Leverkusen hizo gala de su extraordinario temple al repeler los embates de Andrei Arshavin y compañía con unas cuantas paradas sensacionales. Lo más impresionante de todo fue que Adler, a la sazón un meta con escasa experiencia internacional, fuera capaz de mantener la cabeza fría en esos dos partidos tan calientes. "Contra Rusia supo encarar con firmeza situaciones especialmente tensas", comentó en su honor el entrenador de porteros Andreas Köpke, otro inolvidable antecesor de Adler en la selección nacional.

"Un gran nivel en su posición"
Dos goles en contra concedió el nuevo número 1 de Alemania en cinco partidos de clasificación para Sudáfrica 2010. Pero justo después de que Löw diera a conocer a principios de marzo su predilección por él, Adler comenzó de repente a cometer fallos insólitos. Y la prensa no tardó en proponer como viables alternativas a sus dos contendientes para el puesto de titular: Manuel Neuer, del Schalke 04, y Tim Wiese, del Werder Bremen. "Evidentemente, René Adler no puede cometer más errores, porque de lo contrario surgirán nuevos debates. Pero si sigue en la línea a la que nos tiene acostumbrados, la discusión se cerrará inmediatamente. No obstante, existe un gran nivel en su posición", analizó Kahn hace poco en su entrevista en exclusiva para FIFA.com.

El propio Adler reaccionó en su línea: "Aún no es momento de dar prioridad al torneo. Para mí lo decisivo ahora es ser convincente en la Bundesliga". Después de su lesión el fin de semana pasado, lo más importante de todo es que se cure bien de su fractura de costilla. En cualquier caso, los alemanes están seguros de que el joven cancerbero del Leverkusen tiene lo que hace falta para dar la talla en los estadios sudafricanos. Porque irradia calma y soberanía. Aunque en el país tres veces campeón del mundo estén acostumbrados a un tipo un poco distinto de guardametas.

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